No basta con decir que tienes la autorización, hay que poder demostrarla. gdprShield solicita, registra y firma electrónicamente los consentimientos de tu equipo, clientes o proveedores. Como la firma la emite nuestra plataforma y no tu empresa, sirve como prueba legal y no solo como una planilla más.
Sin instalación. Para empresas chilenas.
Edita cualquiera de estos campos y mira lo que pasa arriba.
La Ley 21.719 comienza a regir el 1 de diciembre de 2026 y crea la Agencia de Protección de Datos Personales, que tendrá facultades para fiscalizar y multar. Procesar datos de tus trabajadores sin un respaldo legal comprobable pasará a ser una infracción directa.
Juntar estas autorizaciones toma semanas: hay que redactar el documento, enviarlo, andar persiguiendo a los que no responden y respaldar todo. No es un tema que puedas dejar para última hora.
Gran parte de los datos que maneja una empresa están respaldados por el contrato o por ley. Pero hay situaciones que van más allá, y para esas necesitas sí o sí una autorización firmada por la persona.
Reloj control biométrico, acceso a faena, torniquetes. Cada persona que pone el dedo.
Exámenes ocupacionales, seguros complementarios, cualquier dato médico del trabajador.
La galería del sitio web, el reel de la faena, la foto del aniversario en redes.
Correos comerciales a clientes o prospectos que no los pidieron al firmar contigo.
Lo que entregas a la empresa mandante, a una filial o a un proveedor de servicios.
El CRM, el ERP o la plataforma de correos que guarda los datos en otro país.
Si tu empresa calza con alguna de estas situaciones, tarde o temprano vas a tener que demostrar que tienes la autorización. Y cuando llegue ese momento, no bastará con decir que la tienes, vas a tener que probarlo.
Ojo, estos son solo ejemplos comunes, no es asesoría legal. Cada empresa debe revisar con sus abogados qué base legal aplica a sus datos. gdprShield es la herramienta con la que se pide, se registra y se prueba la autorización una vez que decidiste pedirla.
Cualquier sistema te permite anotar que alguien "aceptó". El tema es cómo lo demuestras después ante un fiscalizador que te va a exigir pruebas concretas.
Tu empresa guarda y edita los datos. Las fechas se pueden alterar o se pueden agregar filas. Al final, es imposible diferenciar el registro original de uno modificado.
La llave criptográfica privada está en la plataforma, fuera del alcance de la empresa. Nadie puede inventar ni adulterar las fechas de un consentimiento, y cualquiera puede verificar el comprobante con la llave pública.
El titular recibe un comprobante en PDF con su firma impresa y un código de verificación. Este código se puede validar en un sitio público, sin necesidad de cuentas ni claves (ideal para cuando te toque una fiscalización o revisión legal).
Cargas los datos. Uno por uno o subiendo un Excel. Nombre, RUT, correo y relación con la empresa.
A cada persona le llega un correo con el texto legal y un link único para dar su consentimiento.
Lee el mismo documento que quedará firmado, escribe su nombre y acepta. Desde el teléfono, sin instalar nada.
La plataforma firma el registro y emite el comprobante. Tú ves el estado de todos en una pantalla.
Un panel claro con quién ya aceptó, quién falta y desde qué fecha. Puedes reenviar recordatorios con un clic, por persona o por grupo. Descarga del comprobante cuando lo pidan. Y una marca visible si alguna firma dejara de validar. Todo desde el computador o el celular, sin tener que instalar nada.
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No hay funciones reservadas para los planes caros. Lo único que cambia entre uno y otro es cuántas personas puedes registrar.
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